Para prevenir las infecciones respiratorias lo más eficaz, según los expertos, es que consumamos alimentos que mejoren nuestro sistema inmunitario, como estos 10 que detallan a continuación:

1. Ajo. Es un antibiótico natural, con propiedades bactericidas, inmunoestimulantes y antivirales, al que se le atribuyen propiedades preventivas. Además, si se padece alguna enfermedad del tracto respiratorio favorece su curación porque tienen efecto mucolítico y expectorante. Su contenido en compuestos de azufre ayuda a prevenir procesos infecciosos del aparato respiratorio, digestivo y urinario. Si tomas regularmente un diente de ajo crudo fortalecerás el sistema inmunológico y podrás prevenir los resfriados.

2. Kiwi. Su contenido en vitamina C (más del doble que la que contiene la naranja) estimula el sistema inmunológico y la producción de interferón, una proteína que produce el sistema inmunitario de manera natural como respuesta a los virus. Además, se necesita para la formación de colágeno de las membranas celulares y para mantener barreras naturales contra infecciones. Con un kiwi de tamaño medio se cubre el 85% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.

3. Yogur, kéfir o chucrut (Alimentos fermentados o probióticos). Para la Dra. Sagrario Jiménez, el estado de nuestra microflora intestinal influye en el desarrollo del sistema inmune y en su capacidad para protegernos frente a los agentes patógenos. Los alimentos fermentados aportan probióticos que previenen infecciones del tracto respiratorio y urinario y protegen frente a recaídas de infecciones respiratorias recurrentes, sobre todo en los casos de bronquitis y sinusitis.

4. Garbanzos. Las legumbres actúan como antigripales naturales porque son ricas en antioxidantes, vitaminas del grupo B y minerales como el hierro y el magnesio que fortalecen las defensas, además de ayudar a reducir las toxinas que produce la infección. Mención especial merecen los garbanzos pues su fibra dietética (13,6 gramos por cada 100 gramos de peso) estimula el desarrollo de la flora intestinal, íntimamente relacionada con el sistema inmunológico.

5. Cebollas. Contienen una esencia que alivia la congestión pulmonar, calma la tos y desinfecta las mucosas. Su contenido en quercetina y cisteína la convierte en una gran aliada contra alergias, si se consume con frecuencia. Previene infecciones respiratorias como el asma, la sinusitis, la rinitis, los catarros y la bronquitis. Esto se debe a los compuestos azufrados de los alimentos del género Allium (ajos, cebollas, puerros, calçots…) y de las crucíferas (coles, rábanos, mostaza…) por eso las coles, coliflores, remolachas, rábanos y berros también tienen acciones antibióticas, antitusivas y mucolíticas.

Los compuestos azufrados de ajos, cebollas y coles son antibióticos, antitusivos y mucolíticos

6. Picante y especias. Aderezar las ensaladas de invierno con clavo, canela, pimienta, chile y jengibre ayuda a entrar en calor, favorece la expectoración y la sudoración y permite eliminar bacterias. Estas especias son ricas en esencias antibióticas, fluidificantes de la mucosidad y son expectorantes.

7. Huevos. Aportan nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita y que sólo se obtienen con la alimentación. Mantienen el buen estado del sistema inmunológico,  lo que contribuye a prevenir las infecciones. Otros aportes del huevo son: antioxidantes como la vitamina E, selenio, carotenos, vitamina A, vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico y vitamina B12), vitamina D y minerales como sodio, potasio, calcio, magnesio y zinc, un mineral que previene los resfriados, ayuda a regenerar la mucosa respiratoria y ayuda a acortar su duración si se padecen.

8. Avellanas. Sus beneficios en relación a los procesos catarrales se deben a su contenido en vitamina E, pues ésta induce la proliferación de células de defensa y aumenta la respuesta celular ante un daño o infección. Con un puñado de avellanas se cubre más del 35% de las recomendaciones diarias de esta vitamina. Además, por su poder antioxidante tiene un efecto preventivo adicional frente a las enfermedades cardiovasculares y por su contenido en fibra regula el peristaltismo intestinal, protegiendo la pared del colon y ayudando contra el estreñimiento.´

9. Caqui. Es una fuente enorme de provitamina A, que se transforma en vitamina A y ayuda a la prevención de los resfriados. Un caqui de tamaño medio cubre el 21% de las necesidades diarias de esta vitamina A, a lo que hay que sumar su nada despreciable cantidad de vitamina C.

10. Miel. Tal como explica la experta de Medicadiet, la miel no sólo actúa como un potente antimicrobiano, sino que tiene un papel preventivo. Su alto contenido en azúcares, así como su reducido pH y acidez impiden el desarrollo de microorganismos. Eso sí, conviene consumirla con moderación, precisamente por su alto contenido en glucosa y fructosa. Mezclada con avellanas es un buen remedio para la tos crónica y favorece la expectoración.

 

Fuente: www.mujerhoy.com