Shell Oil anunció ayer, lunes 28 de septiembre, el abandono de sus proyectos de exploración petrolífera en el Ártico tras el fracaso de las prospecciones Burger en el Mar de Chukchi, en Estados Unidos. Los trabajos de la compañía han supuesto miles de millones de dólares y han causado una significativa controversia. Las últimas operaciones de Shell en el Ártico, en 2012, conllevaron una serie de percances, multas, investigaciones gubernamentales y el conocido encallamiento de la plataforma Kulluk.

«Celebramos que Shell por fin se enfrente a la realidad y entienda el sinsentido de hacer prospecciones en el Ártico. Ni es viable económicamente ni sensato desde el punto de vista medioambiental. Con la amenaza del cambio climático, sencillamente no podemos permitirnos hacer perforaciones en esta zona tan importante y tan especial. La decisión de uno de los gigantes petrolíferos mundiales debería inspirar a los gobernantes de todo el mundo cuando dentro de dos meses se reúnan en París para llegar a un acuerdo universal y legalmente vinculante que nos permita combatir el cambio climático de forma efectiva y limitando el calentamiento global por debajo de los 2 grados
«, señala Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana en Europa.

 

Fuente: www.bajo el agua.com