Cada cual tiene un estilo al volante, pero los hábitos con el coche evidencian, en parte, el carácter del usuario. HTM Boxes, firma especializada en bricolaje del automóvil, ha clasificado en cinco tipos los conductores más habituales:

Conductor ‘play station’: ha nacido para conducir, la carretera es su hábitat. Cuando se adentra en ella se transforma y se convierte en un ‘Alonso’ cualquiera. Practica volantazos con decisión, traza curvas cerradas, frena con brusquedad… Si se tienen problemas de mareos a bordo, mejor no subirse con uno de ellos.

Conductor ‘yo soy el rey’: uno de los más molestos. No toma en consideración a los demás, piensa que circula solo. Suele circular por el carril de adelantamiento de forma lenta y no le gusta avisar de sus maniobras, hay que interpretar lo que va a hacer. Suele parar sin señalizar.

– Conductor temeroso: el miedo excesivo es su peor enemigo. Supera cada maniobra como una hazaña. Su velocidad siempre es más lenta de lo que permite la vía. Su peor momento en la carretera es una incorporación; tardará horas. En algunos casos tiene qué ver con la amaxofobia.

– Conductor quejica: el cláxon es su amigo inseparable. Ante cualquier situación qse eterniza más de lo necesario, no duda en «alzar su voz» pitando y, si fuera suficiente, grita, realiza aspavientos e increpa sin dudarlo. Es de los que se pegan al coche de delante en el carril de adelantamiento, pues los demás siempre son lentos para él.

– Conductor modelo: no son muchos, por lo que es raro encontrarlos. Estudia todo a conciencia y lo lleva a la práctica. Siempre deja pasar a aquellos que lo tengan complicado, en la medida de lo posible agiliza la circulación y, por supuesto, circula por el carril que corresponde en todo momento.

Fuente: http://www.abc.es/