A falta de dos semanas para 2015 se acumulan 41 víctimas mortales, un 32% más que en todo el año pasado

La multiplicidad de fallecidos en seis siniestros ha disparado el balance anual.

Ocurra lo que ocurra en los próximos quince días, 2014 finalizará como mínimo siendo el segundo año más trágico en las carreteras navarras desde 2008 (en el año 2012 hubo 46 muertos). Además, las 41 víctimas mortales que se han registrado en accidente de tráfico en el presente ejercicio suponen un incremento del 32% en relación con el precedente, cuando se contabilizaron 31.

Ciclistas y peatones son los dos colectivos en los que mayores aumentos de mortandad han producido, aunque el elemento diferenciador que ha hecho que se dispare el balance global ha sido la multiplicidad de víctimas en un mismo accidente mortal, ya que este año hay que lamentar dos siniestros en los que murieron tres personas en cada uno de ellos y otros cuatro sucesos con dos víctimas mortales en cada uno. “El balance no es positivo, pero creemos que no se debe a un cambio de tendencia, sino que han concurrido una serie de accidentes con varios muertos en cada uno de ellos que han incrementado exponencialmente los resultados”, afirma Toño García Malumbres, jefe de la División de Seguridad Vial de la Policía Foral, quien destaca que “hay aspectos en los que estamos ganando la batalla, como son el alcohol, con menores porcentajes de positivos que hace años; la velocidad, con menores índices medios; el cinturón de seguridad, porque ya nadie se mata por no llevarlo; pero surgen otros nuevos como las distracciones por el teléfono móvil o las drogas, sobre los que debemos estar vigilantes porque son preocupantes”.

Peatones y ciclistas Entre los aspectos negativos que este experto policial destaca en torno la presente anualidad se encuentran los tres atropellos mortales, dos de ellos sucedidos en el último mes en la A-15 a la altura de Noáin y esta misma semana en la N-135 en Zabaldika. “En ambos coinciden los perfiles, varones mayores, que deciden cruzar una calzada por un sitio peligroso al anochecer o al amanecer, y que no son vistos por los conductores. Por eso que hay que decirle a toda la gente que salga a pasear que lleve prendas reflectantes, porque es obligatorio y porque además es fundamental para que sean visibles para los demás usuarios de la vía”.

El otro colectivo que ha experimentado una alta siniestralidad este año es el de los ciclistas, ya que se han producido cinco fallecimientos. “Ha habido accidentes extraños, como el del camión que volcó sobre un grupo de ciclistas en Murillo el Cuende, pero también ha muerto algún ciclista que no fue visto porque no llevaba prendas reflectantes ni alumbrado, que es obligatorio si se circula por la noche en todas las vías”.

Además del trabajo que realizan los agentes de Tráfico a pie de carretera, desde la Policía Foral se analiza toda la información sobre la accidentalidad que se genera, en busca de tramos en los que se concentran accidentes o aquellos donde se pueden adoptar medidas que contribuyan a incrementar la seguridad vial. “Aunque nuestros cuatro caballos de batalla van a seguir siendo el alcohol, la velocidad, las drogas y las distracciones, también vamos a potenciar la inteligencia policial enfocada al análisis del tráfico. De esa forma vamos a intentar anticiparnos a los acontecimientos”, concluye García Malumbres.

 

Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com