Las celebraciones con familiares y amigos, las prisas y las compras de última hora pueden hacernos cometer numerosas infracciones.

No dejemos que el frenesí navideño empañe estas fechas tan señaladas y evitemos que las fiestas se ensombrezcan con la llegada de una multa. Los riesgos son muchos, sobre todo teniendo en cuenta que tenemos por delante la celebración de Fin de Año, y las compras de última hora antes de que lleguen los Reyes Magos a nuestros hogares.

Esta «hiperactividad» puede hacer que nos olvidemos de que la DGT y los ayuntamientos despliegan operativos específicos policiales. Unas «Campañas Especiales de Navidad» que pueden amargar a más de uno las fiestas.

Podemos adoptar una serie de precauciones que debemos adoptar, ya que es mucho más frecuente de lo que pensamos que debido a las prisas nos olvidemos de algunas normas básicas que no tenemos que incumplir para evitar una multa.

1.- Controles de alcoholemia. Son fechas en las que se producen muchas comidas de empresa, reuniones con amigos a la salida del trabajo, comidas con clientes etc. Por ello, tanto los ayuntamientos como la DGT montan dispositivos especiales de control de alcoholemia. La Navidad va asociada a control de alcoholemia. La ley es muy dura para con los que superan las tasas permitidas, incluso impone penas de cárcel para los que tengan una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,6 mg/l. Esta tasa disminuye hasta 0,15 mg/l si se trata de un conductor novel o profesional.

2.- Exceso de velocidad. Se producen muchos más desplazamientos, tanto de largo como de corto recorrido, por lo que aumentan las posibilidades de que un radar nos “fotografíe” con exceso de velocidad. Las prisas nunca han sido buenas compañeras, salir un poco antes nos ayudará a no tener que superar los límites de velocidad y por lo tanto reducir las posibilidades de que seamos cazados por un cinemómetro.

3.- Mal estacionamiento / Aparcamiento en doble fila. Igual que en el caso anterior salir con un poco de antelación nos permitirá buscar un sitio donde aparcar no teniendo que recurrir a los pasos de cebra, o a la doble fila, aunque sean solo dos minutos. En el peor de los casos podemos acudir al parking público más cercano, por muy caro que sea siempre nos saldrá más barato que si nos multan y muchísimo menos costoso en caso de que la grúa retire nuestro vehículo.

4.- Saltarse un semáforo. Las prisas, los numerosos recados pendientes, llegar tarde a una cita, etc. son las excusas que nos ponemos para saltarnos en algunas ocasiones un semáforo que acaba de ponerse en fase roja. En Navidad hay muchos más agentes municipales en las calles regulando el tráfico por lo que puede que nos multen por saltarnos un semáforo. En este caso la sanción es de 200 euros y 4 puntos del carné.

5.- Hablar por el móvil mientras conducimos. Una práctica que deberíamos erradicar mientras estamos al volante. Es una de las cinco sanciones que más se impone actualmente, supone 200 euros de sanción y conlleva la pérdida de 3 puntos del carnet de conducir.

6.- Parada en carril bus. Esta es una práctica que cada vez se ve menos, pero aún así de vez en cuando se ve un coche aparcado en el carril bus entorpeciendo el tráfico. Las prisas y el ir siempre con la hora pegada nos sirven de excusa para dejar el coche «tirado» en mitad de la calzada, acción por la que un agente nos puede sancionar con 200 euros de multa.

7.- No poner ticket del aparcamiento regulado. Cada vez es menos habitual, sobre todo desde la popularización de las aplicaciones para móviles y que pueden ser nuestro gran aliado para evitar que nos multen por no haber puesto el ticket de estacionamiento regulado.

8.- Atropellos y/o encontronazos con peatones. Las víctimas por atropello aumentan en Navidad por la mayor presencia de peatones en las calles. Los viandantes van distraídos por las compras, la luces de navidad, el móvil, etc. absortos en su mundo igual que algunos conductores. En zonas de compras y aglomeraciones debemos extremar la precaución, yendo más despacio, y sobre todo respetando, más si cabe, pasos de peatones y semáforos. De igual manera, en las paradas de autobús o cerca de los accesos del metro debemos tener especial cuidado con los viandantes que inconscientemente se pueden generar una situación de peligro.

 

Fuente: http://www.abc.es