Tener en cuenta las recomendaciones generales de prevención y protección frente a temperaturas elevadas (olas de calor). Lo más importante en este caso es la educación, la información y los consejos frente a las olas de calor. Hay que seguir las recomendaciones preventivas de las autoridades sanitarias, ajustar nuestro comportamiento, vigilar la medicación y la ingesta de líquidos según el estado de salud, y proporcionar datos de contacto con los servicios médicos, sociales y servicios de emergencia. Especial cuidado con personas mayores, con enfermedades crónicas, niños y personas aisladas socialmente.

Protegernos frente a las radiaciones solares. Hay una serie de consejos que son efectivos para protegernos de la radiación solar. Es necesario usar crema foto protectora que hay que aplicar sobre la piel limpia y seca y volverla a aplicar cada pocas horas. Especial cuidado con la cara, nariz, oídos, hombros, sin olvidarse de los pies. Usar una crema de protección solar de al menos un factor de protección solar (FPS) de 15, y que proteja de los rayos UVA y UVB. Cuanto mayor FPS mejor protección. Revisar la fecha de caducidad ya que la mayoría de los protectores solares tiene una vida media útil de dos a tres años. Además, debemos controlar el tiempo de exposición al sol, evitando la exposición solar prolongada, evitando las horas de mayor radiación solar a mitad del día, y protegernos bajo sombrillas u otros sistemas, o con ropa que nos proteja. El agua refleja los rayos UV lo que aumenta la exposición.

Prevenir ahogamientos y accidentes en el agua. Hay que recordar que el 85% de los ahogamientos podrían evitarse mediante la supervisión, aprendiendo a nadar, la tecnología, la regulación y la educación. En España mueren anualmente más de 150 personas por ahogamiento según nos recuerda la reciente campaña de prevención de ahogamientos de la Policía Nacional.

Para disfrutar del verano con salud el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad nos propone una serie de medidas. En su página web han reunido una serie de recomendaciones para la prevención en verano. Además, el verano puede ser una buena oportunidad para cuidarse aumentando la actividad física, consumiendo mas fruta y verdura y menos grasas, moderando el consumo de alcohol (nunca usar bebidas alcohólicas para apagar la sed), dejando de fumar, relacionándonos mas y disfrutando del tiempo libre.

Otras recomendaciones preventivas incluyen como preparar los viajes (muy frecuentes en esta época del año), el uso de medicamentos en verano, la prevención de las picaduras de los mosquitos y de medusas, y las recomendaciones para una toma de agua y alimentos segura. Puede conseguir más información en “Recomendaciones para disfrutar del verano con salud”(4) .

Fuente: ABC